Nuestra Historia

RESP.·.LOG.·.SIMB.·. ARMONIA No. 39

RESEÑA HISTORICA

 

 

V.·.H.·.P.·.M.·. Oscar Hernando Ocampo Pérez.

 

 

… y desde algún lugar en el pasado remoto, hace tanto tiempo que no lo alcanzamos ni a imaginar, la tradición primordial inició su largo peregrinar por los mil caminos que los pies del hombre han hoyado sobre

la Tierra

y llegó hasta nosotros, los que hoy estamos aquí, en la Resp.·. Log.·. Simb.·. ARMONÍA No. 39, así nos parezca imposible creerlo, cuando en las mañanas nos levantamos y no nos sentimos sino unos simples hombres, como todos aquellos con los que nos cruzamos por la calle de camino al trabajo o al estudio. Pero no, no somos tan comunes.

 

Sí, aquella tradición primordial ha llegado hasta nosotros por mil caminos inesperados, abierta y a la vista de todos o cubierta por setenta velos, incluso sin que lo pretendiéramos y sin que nos hubiéramos dado cuenta de ello.  Esa tradición, allá en el lejano pasado, quizá llegó del Cielo, del otro lado de las estrellas, y se vistió de Patriarca o de Dios para orientar a los hijos de algún experimento genético iniciado eones atrás y que, en ese lejano día, tendría que dar un salto para cumplir con lo que estaba predestinado.  

 

En algún rincón del África, al sur del Sahara, hace 200.000 años, aquel depositario de la simiente del Universo dejó atrás definitivamente a sus primos simiescos, nuestros antecesores, con un salto inmenso al vacío de la evolución, y nació la conciencia al tener un cerebro mucho más grande.  Todo eso era parte de aquel viejo plan de poblar este lejano corpúsculo azulado con una criatura a la imagen de sus padres, los sembradores de vida, los cultivadores de bacterias en los mares primordiales, cada una con un código oculto que llevaba el germen de lo que ahora somos y de lo que seremos en el futuro, antes de que nuestro sol se apague, cuando ya habremos de haber viajado, tal vez, ojalá, al sitio de donde alguna vez nos trajeron como simples expectativas, como semillas a sembrar y a esperar.

 

Si pudiéramos remontarnos en los árboles genealógicos de todos los actuales habitantes del planeta, las ramas se irían abriendo generación tras generación, pero allá arriba, en la copa, se volverían a unir y encontraríamos a una única mujer real, no mítica ni imaginada: Eva, la madre de todos los seis mil millones de personas que habitamos la Tierra. Con esta Eva Negra, estaba Adán, un cazador de gacelas, y sus hijos salieron de África para poblar un planeta verde, pletórico de vida.  En su equipaje, llevaban la herencia que les habían sembrado, en forma de conocimientos básicos para cazar, encender el fuego, enfrentar al mundo, hacer herramientas, adaptar sus cuevas, aquellas catedrales de

la Prehistoria

, entender las estaciones, los climas, el movimiento de los astros. Y así, su mundo se pobló de magia, y su mente se llenó de mitos que trataban de explicarlo todo, con la conciencia de que allá arriba, en los cielos, unos seres superiores los estaban observando en su largo devenir por los senderos del tiempo y que no los dejarían solos. Estas visiones y esperanzas se nutrieron con las auroras y las noches estrelladas de todos los rincones de

la Tierra

y se fueron alejando unas de otras de aquel punto original de partida, pero en el fondo, conservaron lo primordial, la esencia.

 

Toda esa tradición se fue convirtiendo, no sólo en habilidades concretas para sobrevivir, sino en arte, en pintura, en cerámica, en geometría, en matemáticas, en símbolos trazados que les servían para no olvidar lo que les habían enseñado y dejado como legado. Gracias al lenguaje, el hombre pudo transmitir todo aquello a sus hijos, generación tras generación, así sus palabras, esa herencia que se volvió un árbol de raíces profundas, lleno de ramas, hasta llegar a nuestros días, se hayan convertido en miles de dialectos, lenguas e idiomas, hijos todos del primero, alimentados de él. Esas palabras, así el uso y el paso del tiempo las hubieran ido transformando, junto con la imaginación de la que nos habían dotado, fueron llenando de pátinas a aquella tradición primordial, como si fuera una Torre de Babel, y se generaron cientos de mitos distintos de

la Creación

, muchas religiones y filosofías, pero todas guardan, allá, en lo más profundo, aquel mismo ruido de fondo de la tradición primordial, ese que aprenden a oír los IInic.·. cuando de verdad escuchan en el silencio y ven en la oscuridad.

 

Como si un hilo invisible de fino acero pudiera desenrrollarse desde aquella remota aldea africana de cazadores de gacelas, el Edén de los mitos, y seguir los pasos de aquellos primeros hombres hasta el día de hoy, la tradición primordial los acompañó como un equipaje hasta llegar al Medio Oriente y de ahí a Asia, a Europa, a Australia, a Oceanía y luego a América, adonde llegó por los helados caminos del norte de Siberia y por los mares de hielo del Océano Ártico, desde Europa, o por las aguas bravías del Atlántico en los barcos fenicios que naufragaron en las costas del actual Brasil, en un pasado remoto, y que pocos reconocen y que la historia oficial prefiere ignorar.

 

Aquella tradición, ese hilo invisible de acero que lo ha mantenido todo unido, ancló en la arena los postes de las tiendas de los nómadas de los desiertos, se convirtió en zigurats en Mesopotamia, en mastabas en Egipto, en pagodas en China, en Japón y en el resto del sureste asiático; se hizo Partenón en Grecia y malocas inmensas en las selvas del Amazonas; se volvió iglú en los yermos árticos y pirámides en las selvas de Centroamérica; se hizo menhir en Inglaterra e hipogeo en Tierradentro, en el Huila; se subió a los altos Andes y se convirtió en ciudades de piedra que penden de los abismos brumosos y se volvió un zoológico gigantesco dibujado en los desiertos peruanos de Nazca.  Aquel hilo de acero, la tradición primordial, se convirtió también en barco vikingo, de pura madera, sin clavos, o en canoa de totora del Lago Titicaca; en bajel pirata o carabela española, en trasatlántico de lujo o en submarino nuclear, en bicicleta dominguera o en nave espacial.

 

Aquel hilo de acero unió a los constructores de las pirámides de Gizeh con los maestros albañiles de las catedrales medievales y de los castillos, de los acueductos romanos y de las torres visigodas.  Trajo los conocimientos guardados por las guildas de constructores hasta las mesas de diseño y computadores de los ingenieros de los rascacielos de Nueva York y de Shangai; se volvió consejo de abuelo mestizo a la hora de construir las casonas quindianas de muros de tapia y oración de los que levantaron en lo alto del Himalaya el increíble Potala,

la Montaña

de Buda, para el Dalái-lama, en Lhasa.  Ese hilo le enseñó los golpes de gracia a Fidias para esculpir su Zeus Olímpico, fuerte como un relámpago, y los toques delicados del cincel de Miguel Ángel para arrancar del mármol la lujuria inocente de su David.  Aquel hilo de tradición le llegó a los constructores árabes de

la Mezquita

de Córdoba para que calcularan sus arcos fabulosos y a los maestros del Templo de Salomón para que las proporciones halagaran a Dios, a los ingenieros del Canal de Panamá para unir los dos océanos en medio de la manigua y a ese señor que sabe mezclar la arena con el cemento para construir hoy tu casa.  Todos somos uno, hijos de una misma tradición.

 

Desde muchas fuentes, unas conocidas y otras veladas, ese hilo de acero, esa tradición primordial, se asentó en América, adonde llegó montada en los puentes de los barcos españoles o escondida en los equipajes de los judíos perseguidos, de los árabes aventureros, de los ingleses ansiosos de riquezas, de los eruditos, de los revolucionarios ansiosos por liberarse de

la Madre

Patria. Llegó escondida entre los hábitos de los monjes rebeldes o bajo las cotas de malla de los caballeros de las órdenes militares, herederos del Temple. Se bajó sudorosa y sedienta de los barcos negreros que venían de Senegal y Sierra Leona cargados de esclavos, nuestros hermanos en Eva, la madre de todos, conocedores de los misterios de las plantas, de la magia del tambor, del sabio proceder de los Orichás.

 

Todo eso, finalmente, se fundió en el crisol del alquimista del Tesoro Mas.·. y llegó hasta nosotros, los que hoy estamos en este Temp.·. abriendo un nuevo año Mas.·. con este Libro de Oro que quiere guardar la memoria de aquella aventura que se inició en Medellín hace catorce años y medio, en diciembre de 5990 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.., sólo porque algún día tocamos a las puertas del Temp.·. y nos abrieron, pero, sobre todo, porque nuestros corazones y todo nuestro intelecto se han venido dejando impregnar por el espíritu Mas.·. y no por las falsas tentaciones de sentirnos en un club de amigos, en una reunión para buscar beneficios profanos, porque podremos decir que hemos sido o seremos MMas.·. durante años y años, pero nunca haber tocado el centro de la tradición primordial de la que somos y debemos ser conscientes depositarios. La Mas.·. es un monumento al Ser Humano que cada día que pasa crece, con cada descubrimiento científico, con cada poema, con cada tratado de paz, con cada guerra que se aplaza, con cada canción que se canta, con cada niño que enciende feliz una vela a principios de diciembre.

 

Medellín, aquel 7 de diciembre de 5990 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.., estaba luminoso y feliz, por la multitud de velitas encendidas en las aceras, como cada año desde que los viejos judíos sefarditas, huidos de España, nos legaron esta vieja costumbre suya que aquí sirvió para hacer un homenaje a

la Virgen María.

Aquella noche, en la casa y a la vez oficina de Stefano Diccianni, ubicada en la carrera 78 con placa

33 A

22, incrustada en una esquina, los QQ.·.HH.·. gestores formaron con velitas una escuadra y un compás en la acera. Aquella noche cenaron como hermanos y empezaron a darle forma al sueño de levantar las CCol.·. de un nuevo Tall.·. en el Or.·. de Medellín.

 

Desde hacía como un año, ya se venían reuniendo, algunas veces en el Club Medellín y otras veces en el apartamento de Abel Jorge Goldwaiser Giunta, por

La Aguacatala

, en torno a aquella idea, bajo los buenos oficios del Q.·. H.·. Julio César Hernández de la Resp.·. Log.·. Simb.·. IRIS DEL ABURRÁ No. 14.  Por aquella época, parecía existir en la Mas.·. Antioqueña un ambiente poco propicio para

la Orden

, debido a celos entre los HH.·., por lo que algunos QQ.·. HH.·. de las dos LLog.·. del Or.·. empezaron a soñar con una nueva Log.·. que sirviera de puente entre ambas y armonizara los TTrab.·. De ahí el nombre que se escogió: ARMONÍA, aprovechando que ese nombre, tal vez por esas casualidades que parecen no serlo tanto, estaba ya registrado en la Gr.·. Log.·. de Colombia. Para acompañar aquel nombre, se escogió

la Orquídea

que florece al centro de la Esc.·. y al Comp.·., como símbolo popular de la ciudad de Medellín, y que fue diseñado por el Q.·. H.·. Juan Carlos Olivares para la nueva Log.·.

 

En una de esas reuniones en el Club Medellín, se acordó que fuera el Q.·. H.·. más antiguo el que ocupara la Sill.·., ya que todo se estaba haciendo con un espíritu de armonía e igualdad entre los HH.·. Finalmente, todo ese empeño vio la luz definitiva el 23 de Marzo de 5991 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·., a las 18:39 horas, en el segundo piso de la esquina de

la Carrera

46 con Calle 36, siendo entonces Gr.·. M.·. de la Gr.·. Log.·. de Colombia el V.·. H.·. Evaristo Obregón Garcés, quien entregó

la Carta Patente

a los miembros fundadores de la Resp.·. Log.·. ARMONÍA No. 39, número que se escogió entre varias opciones que ofreció la Gr.·. Log.·. de Colombia, porque encarna en su suma, 12, una buena enseñanza y que luego se convirtió en un símbolo de la hora de inicio de las Tten.·., 7:39.

 

Aquella noche, en la Ten.·. de Levantamiento de Ccol.·., las tres primeras LLuc.·. fueron:

 

V.·. M.·.          ABEL JORGE GOLDWASER GIUNTA

P.·. V.·.           STEFANO DICCIANNI

S.·.V.·.            CARLOS MARIO VEGA VÉLEZ

 

Al principio, los TTrab.·. se hacían los miércoles y no los jueves, como a la fecha se hace, con una continuidad que es un orgullo digno de mostrar y que debemos cuidar con verdadero celo, porque con ello se mantiene unida la Log.·. y activos a los QQ.·. HH.·. Poco a poco, la Log.·. ARMONÍA No. 39 fue encontrando su camino y definiendo su perfil Mas.·., ese que ahora todos los QQ.·. HH.·. cuidamos como nuestro más preciado tesoro.  A principios de 5992 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. el V.·. M.·. Stefano Diccianni tuvo que viajar a otra ciudad y luego fuera del país, y poco a poco los miembros fundadores fueron dejando el Tall.·., ya que varios de ellos viajaron al extranjero, otros se mudaron de ciudad y otros, por distintos motivos, no pudieron seguir con los Ttrab.·. de manera regular.

 

El 19 de Agosto de 5992 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·., siendo V.·. M.·. el Q.·. H.·. Carlos Mario Vega Vélez, se registró en

la Notaria

14 de Medellín

la Corporación Logia

Armonía No. 39 (C.L.A. 39), bajo escritura pública No. 1.820.  Por esta época, algunos miembros del Tall.·. eran los QQ.·. HH.·. Carlos Mario Vega Vélez, Luis Fernando Lalinde Ríos, Octavio Machado Pérez, Jorge Lalinde Ríos, Jairo Rendón Vallejo, Abel Jorge Goldwaser Giunta y Francisco Rodríguez Ángel, quienes ya habían empezado a participar activamente en las actividades MMas.·. de la Gr.·. Log.·. de Colombia, como representantes por Colombia en el II CONGRESO MASONICO BOLIVARIANO, llevado a cabo en la ciudad de Guayaquil, Ecuador, el viernes 14 de agosto de 5992 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·., organizado por la Gr.·. Log.·. del Ecuador y su Gr.·. M.·. Armando Caicedo Román.  A este congreso asistieron los QQ.·. HH.·. Carlos Mario Vega Vélez, Octavio Machado Pérez y Abel Jorge Goldwaser Giunta.

 

En esta primera época del Tall.·., la Sill.·. fue ocupada por los siguientes VV.·. MM.·., en su orden:

 

I

V.·. M.·., V.·. H.·. Abel Jorge Goldwaser Giunta, entre el 23 de marzo de 5991 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. y el 24 de junio de 5991 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

II

V.•. M.•., V.•. H.•. Stefano Dicciani, entre el 24 de junio de 5991 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. y el 28 de enero de 5992 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·., fecha en la que firmó su renuncia al tenerse que trasladar a la ciudad de Cali.  Bajo su Veneratura se llevó a cabo con éxito el Primer Concierto de Música Masónica de Mozart, en conjunto con la Resp.·. Log.·. Luz de Antioquia No. 17, en el Teatro de

la Universidad

de Medellín, el 25 de septiembre de 5991 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. , como parte de

la Celebración

del Bicentenario del paso al Or.·. Et.·. del Q.·. H.·. Wolfgang Amadeus Mozart.

III

V.·. M.·., V.·. H.·. Carlos Mario Vega Vélez, entre el 28 de enero 5992 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. y el 27 de julio de 5993 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. Fue elegido y posesionado en Bogotá como Pr.·. Gr.·. Vig.·. de la Gr.·. Log.·. de Colombia el 7 de agosto de 5993 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. Bajo su Veneratura se obtuvo la personería jurídica de la Log.·. y el registro notarial de

la Corporación

Logia Armonía 39.

 

Poco a poco, fueron partiendo algunos de los QQ.·. HH.·. a sus respectivos países y ya no se pudo continuar con los TTrab.·., ya que sólo quedaron activos y cotizantes tres HH.·., y la Resp.·., Log.·. Simb.·. ARMONÍA No. 39 tuvo que entrar en sueños el 27 de Julio de 5993 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. a las 19:40 horas, en una reunión que se sostuvo con el Gr.·. M.·. Jorge Gaviria Liévano. Dos de los HH.·. que quedaron se afiliaron a la Resp.·. Log.·. Simb.·. LUZ DE ANTIOQUIA No. 17, pero la idea de sacar de sueños a nuestro Tall.·. seguía en el corazón de sus antiguos miembros.

 

Por eso, la semilla de la Log.·. ARMONÍA No. 39 debió hibernar bajo el enlosado de esa otra querida Log.·. Simb.·. Luz de Antioquia No.

17, a

la espera de buenos suelos y climas. En aquella época, la situación no era afortunada, porque se carecía de un espacio físico para trabajar según las reglas del Arte y, por ello, los más apasionados MMas.·. del entonces nublado Or.·. de Medellín efectuaban los Ttrab.·. como en los turbulentos días del Siglo XVIII, de manera itinerante.  No era nada fácil reunir así a los HH.·. y la asistencia era muy poca. El tiempo pasaba de manera inexorable y cumplir el quórum para los Ttrab.·. era apenas un vago recuerdo, un germen de desesperanza.  Pero

la Luz

Iniciática no se había extinguido aún y algunos HH.·., con gran tesón, acudían sin falta al día, hora y lugar convenido para trabajar en el Tall.·., aun sabiendo que el quórum no se iba a reunir y que habría que citarse para otro día.  Pero aquella situación lastimosa terminó por unir aún más a aquellos HH.·., lo que se convirtió en el germen de un renacimiento que ya no tardaría en florecer, como la orquídea de nuestro escudo.

 

Al calor de aquella pasión e inspiración, surgieron ideas y proyectos que pronto dieron sus frutos y, a pesar de las críticas y voces de desaliento, el Colegio de Estudios Avanzados, antes llamado Colegio de Estudios MMas.·., se abrió paso en medio del adormecimiento por el que pasaba

la Orden

en este Or.·. Este colegio traducía la expresión Mas.·. que esos HH.·. querían darle a la realidad profana.  Presidido por el Q.·. H.·. Mario Lozano Andrade y apoyado por los QQ.·. HH.·. Jaime Cock Ochoa, Hernán Hernández Carrascal, Octavio Machado Pérez, Carlos Montaña, Juan Oyervide y Daniel Jiménez, se convirtió en un santuario de conocimiento, donde en tertulias, conversatorios, seminarios, exposiciones y hasta en la edición de un libro sobre el Tarot, se sintió la dedicación y potencialidad de estos HH.·., hasta ahora no agotada.

 

El Colegio se reunía en el día que loa a Júpiter, el jueves, muchas veces con profanos que tocaban las puertas de

la Orden

, otras con profanos que sólo buscaban ilustrarse sobre los temas que se estaban tratando, como I Chin, Tarot, Astrología, Medicina Alternativa, Numerología, Masonería, entre otros. De esa cantera salieron algunos HH.·. que hoy acompañan el devenir de la Log.·. ARMONÍA No. 39, como los QQ.·. HH.·., Wilson Tobón Zuluaga, Armando Muñoz David y John Fernando Ríos.

 

Mientras transcurría el tiempo y la energía no ocupada en las Tten.·. regulares era invertida en el Colegio y en soñar con nuevos proyectos, seis QQ.·. HH.·. que pertenecían a la Resp.·. Log.·. Simb.·. Luz de Antioquia No. 17, empezaban a sentirse inquietos por la manera como se venían desarrollando los Ttrab.·. de

la Orden

en este Or.·. y decidieron pedir carta patente a la Gr.·. Log.·. de Colombia para levantar Ccol.·. en una nueva logia en Medellín, pero sin socavar los cimientos de su Log.·. Madre.  Finalmente, y teniendo en cuenta que dos de ellos, los QQ.·. HH.·. Octavio Machado Pérez y Carlos Mario Vega Vélez habían pertenecido a la Log.·. ARMONÍA No. 39, que estaba en sueños, decidieron sacar la semilla de esa Log.·. de su hibernación bajo el enlosado de la Resp.·. Log.·. Luz de Antioquia No. 17 y sembrarla de nuevo. La fraternidad, el amor y la esperanza por unos ideales, una manera de hacer y sentir las cosas, permanecieron firmes y fueron el abono perfecto para que aquella semilla germinará de nuevo.

 

La primera reunión formal se hizo el 28 de Julio de 5999 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·., en la que se levantó la primera acta de tres reglamentarias para la constitución de la nueva Log.·.

A dicha reunión asistieron los QQ.·. HH.·. Jaime Cock Ochoa, Octavio Machado Pérez, Juan Oyervide Crespo, Carlos Eduardo Montaña, Mario Lozano Andrade y Hernán Hernández Carrascal, quienes pertenecían aún a la Resp.·. Log.·. Luz de Antioquia No. 17, y el Q.·. H.·. Carlos Mario Vega Vélez, quien en el momento se encontraba inactivo.

Como invitado, asistió el Q.·. H.·. Apr.·. Emilio Canales de la Resp.·. Log.·. ASTREA, de

La Habana

, afiliada a la Gr.·. Log.·. de Cuba, en el momento, de paso por la ciudad.

Hoy se puede leer en esta acta, valioso documento conservado para la posteridad por el Q.·. H.·. Hernán Hernando Hernández Carrascal, la declaración de principios que sería la rectora de los futuros TTrab.·. de la Log.·.

1.      Servir de intermediaria para superar las diferencias históricas existentes entre la Resp.·. Log.·. Luz de Antioquia No. 17 y la Resp.·. Log.·. Iris de Aburrá, a punto de levantar Ccol.·. de nuevo.

2.      Trabajo filantrópico y efectiva proyección cultural hacia la sociedad antioqueña.

3.      Trabajo profundo e intensivo en el simbolismo, filosofía masónica y esoterismo.

Además, se ratifica en dicha reunión la escogencia del nombre ARMONIA No. 39, por todo lo que esa combinación de letras y números significa, como un agua del río Jordán que bautiza a todos los que se atreven a tocar sus puertas y que, finalmente, pueden sentarse en sus Ccol.·. y sentir el reto de comportarse como la tradición lo manda, no sólo la de la Mas.·. misma, sino como la de la propia Log.·. ARMONÍA No. 39 lo exige a fuerza del ejemplo.

En aquella reunión, también se estableció el llamado Pacto de Caballeros, como un precedente histórico de la Resp.·. Log.·. ARMONÍA No. 39, en el que se establecía que todos los miembros iban a ocupar todas las dignidades y oficialías, corriendo las posiciones en su orden litúrgico, como garantía, entre otras consideraciones, de que los resentimientos no afectaran al futuro de la Log.·. Esta decisión, tácitamente aceptada por todos los presentes, no quedó asentada en el acta de dicha reunión pero quedó latente en la memoria de todos, como un lastre que luego cobraría su peso en plomo, o en cobre, mejor dicho, cuando la ambición personal, aquella arista sin sentido de la piedra bruta de cada cual, cobrara sus dividendos nefastos.

La segunda reunión se llevó a cabo el día 2 de agosto de 5999 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. Se levantó el Acta No.

2, a

la que asistió, además de los ya mencionados, el Q.·. H.·. Roberto de

La Parra

, con intención de adhesión. En esta reunión se propone y se aprueba como día de reunión la de los miércoles y como hora de iniciación de los Ttrab.·. la de las 7:39 de la noche, por sus fundamentos simbólicos y esotéricos.  También se acuerda la conformación del Cuad.·. Log.·. provisional de la siguiente manera:

V.·. M.·.          el Q.·. H.·. Hernán Hernando Hernández Carrascal.

P.·. V.·.           el Q.·. H.·. Jaime Cock Ochoa.

S.·. V.·.                       el Q.·. H.·. Carlos Mario Vega Vélez.

Tes.·.               el Q.·. H.·. Juan Oyervide Crespo.

Or.·. F.·.         el Q.·. H.·. Carlos Eduardo Montaña.

Hosp.·.                        el Q.·. H.·. Roberto de

La Parra.

Sec.·.               el Q.·. H.·. Mario Lozano Andrade.

 

Posteriormente, sería nombrado M.·. de C.·. el Q.·. H.·. Octavio Machado Pérez, quien no había asistido a la reunión.

El día 9 de agosto de 5999 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·., se llevó a cabo la última reunión de las previstas antes del levantamiento de CCol.·., donde se levantó el Acta No.

3, a

la que asistieron los ocho QQ.·. HH.·. comprometidos en la empresa. Se aprobó la carta de solicitud a la Gr.·. Log.·. de Colombia, Or.·. de Bogotá, para el levantamiento de CCol.·. También se dio lectura a las seis cartas de quite dirigidas a la Resp.·. Log.·. Simb.·. LUZ DE ANTIOQUIA No. 17, de los QQ.·. HH.·. que a ella pertenecían.

El 20 de Octubre de 5999 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·., se levantaron de nuevo las CCol.·. bajo

la Veneratura

del V.·. H.·. Hernán Hernando Hernández Carrascal, siendo Gr.·. M.·. de la Gr.•. Log.·. de Colombia el V.·. H.·. Luis Eduardo Botero Hernández. En ese momento, se decidió trabajar en el actual P.·. Geom.·. de

la Calle

30 No. 79-A-47, en el barrio Belén

La Palma

, luego de que la Resp.·. Log.·. Simb.·. IRIS DEL ABURRÁ No. 14 se instalara allí definitivamente, luego de haber dejado atrás la época de la antigua sede de la Mas.·. Antioqueña, frente

la Cementerio

de San Pedro, cuando el Metro de Medellín se llevó por delante las viejas casas de ese barrio tan cercano a aquel sitio, mojón de la vida de cientos de personas en Medellín.

Todo empezó con gran entusiasmo, pero en la Mas.·., como en la historia de

la Humanidad

misma, también hay períodos de crisis y de aguas turbulentas que tratan de echar a pique el barco en el que navegamos los QQ.·. HH.·., cuando las ambiciones profanas, la intolerancia y la soberbia se visten de guerra y levantan sus espadas, que sólo deberían alzarse para combatir los vicios y proteger a los QQ.·. HH.·., y dejan malheridos los principios MMas.·. de

la Igualdad

,

la Libertad

y

la Fraternidad.

Bajo

la Veneratura

del V.·. M.·. Jaime Cock Ochoa, quien sucedió al V.·. M.·. Hernán Hernández Carrascal, luego de su segundo período, un terremoto generado por cuatro miembros del Tall.·. quiso destruir el Temp.·. de la Log.·. ARMONÍA No. 39, al no poder hacerse con el control, pero los cimientos habían quedado muy bien hechos, como lo manda el Arte Real, y el Tall.·. pudo soportar este embate de destrucción y logró culminar con éxito su labor y dar cumplimiento a las disposiciones del Muy Resp.·. Gr.·. M.·. Luis Eduardo Botero Hernández, sobre las elecciones de DDig.·. y OOf.·., efectuadas el jueves 13 de junio de 6002 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. El V.·. H.·. Jaime Cock Ochoa fue reconocido por sus HH.·. como un verdadero Hombre Venerable, no sólo por protocolo Mas.·., sino por su ser mismo, porque a pesar de sus largos años de vida y de los problemas de salud, nunca abandonó el Tall.·. en esos momentos difíciles, mostrando siempre el tesón y la valentía con la que lo educó su padre, un Prohombre de Antioquia.

 

En esas elecciones fue elegido como V.·. M.·. el Q.·. H.·. Octavio Machado Pérez y posesionado por el M.·. R.·. Gr.·. M.·. en Bogotá el 24 de junio de 6002 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. Luego de aquella fecha, aquellos cuatro miembros del Tall.·. se retiraron en masa para que el Quórum no se verificara y la Log.·. tuviera que entrar de nuevo en sueños, pero el amor por el Tall.·. superó todos los intentos de destrucción y se tomaron las decisiones necesarias para que la Log.·. tuviera sus siete MM.·. MM.·. El Tall.·., en ese momento crítico de su trajín Mas.·., supo que así como existen falsos HH.·., también los hay que valen su peso en oro y que son dignos de que sus HH.·. los tengan como tales, porque, a pesar de las medidas de emergencia que se tomaron para ajustar el número de MM.·. MM.·., todavía faltaba uno y, en medio de la tormenta, el Q.·. H.·. Germán Buitrago Montes, un M.·. M.·. de largo trabajo en la Ord.·., perteneciente a la Resp.·. Log.·. Simb.·. IRIS DEL ABURRÁ No. 14, y Gr.·. Pr.·. Vig.·. de la Gr.·. Log.·. de Colombia, abandonó su Log.·. Madre para venir a tendernos la mano y ofrecernos su abrazo fraternal en el momento en el que más se necesitaba.

 

Una vez pasado el terremoto que estuvo a punto de destruir la Log.·. ARMONÍA No. 39, el V.·. M.·. Octavio Machado Pérez, apoyado por el V.·. M.·. de la Resp.·. y Ben.·. Log.·. Iris del Aburrá No. 14, el V.·. H.·. Luis H. Hernández, y muchos otros QQ.·. HH.·., pudo mantener en pie las Ccol.·. de la Log.·. ARMONÍA No. 39, que a la fecha de hoy se han visto erguidas sin que ninguna amenaza ponga el peligro su estabilidad, pero no debemos relajarnos, porque el enemigo se disfraza de muchas formas y puede cogernos descuidados, con las espadas en sus vainas.

 

En la segunda época de la Log.·., luego de haber despertado del sueño en la que la dejó la triste partida de sus HH.·. fundadores y de haber salido avante de aquel embate destructor, la Sill.·. la han ocupado los siguientes VV.·. MM.·., en su orden:

 

IV

V.·. H.·. Hernán Hernando Hernández Carrascal, entre el 20 de octubre de 5999 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. y el 24 de junio de 6000 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

V

V.·. H.·. Hernán Hernando Hernández Carrascal, entre el 24 de junio de 6000 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. y el 24 de junio de 6001 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

VI

V.·. H.·. Jaime Cock Ochoa, entre el 24 de junio de 6001 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. y el 24 de junio de 6002 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

VII

V.·. H.·. Octavio Machado Pérez, entre el 24 de junio de 6002 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. y el 24 de junio de 6003 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

VIII

V.·. H.·. Octavio Machado Pérez, entre el 24 de junio de 6003 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. y el 24 de junio de 6004 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

IX

V.·. H.·. Germán Buitrago Montes, entre el 24 de junio de 6004 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. y el 24 de junio de 6005 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

X

V.•. H.•. German Buitrago Montes, entre el 24 de junio de 6005 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. y el 24 de junio de 6006 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

XI

V.·. H.·. Alonso Berrio, entre el 24 de junio de 6006 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. y el 24 de junio de 6007 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

XII

V.·. H.·. Oscar Hernando Ocampo, entre el 24 de junio de 6007 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. y el 24 de junio de 6008 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

XIII

V.·. H.·. Oscar Hernando Ocampo Pérez, entre el 24 de junio de 6008 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. y el 24 de junio de 6009 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

XIV

V.·. H.·. Oscar Hernando Ocampo Pérez, entre el 24 de junio de 6009 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. y el 24 de junio de 6010 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

XV

V.·. H.·. Oscar Hernando Ocampo Pérez y V.·. H.·. Andrés Felipe Cardona Arango PT, entre el 24 de Junio de 6010 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. al 24 de Junio de 6011 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

XVI

V.·. H.·. Andrés Felipe Cardona Arango, entre el 24 de Junio de 6011 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. al 24 de Junio de 6012 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

XVII

V.·. H.·. Andrés Felipe Cardona Arango, entre el 24 de Junio de 6012 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. al 24 de Junio de 6013 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

XVIII

V.·. H.·. Luis Eduardo Cuartas Posada, entre el 24 de Junio de 6013 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. al 24 de Junio de 6014 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

IXX

V.·. H.·. Luis Eduardo Cuartas Posada, entre el 24 de Junio de 6014 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·. al 24 de Junio de 6015 E.·.D.·.L.·.V.·.L.·.

 

Y hoy… en la fecha en que se abre de Nuevo el Libro de Oro de la Il.·.R.·.L.·.S.·. ARMONÍA No. 39 a esa pluma con la que se escribe la historia del Tall.·., se han venido uniendo nuevas manos que sabrán guardar las enseñanzas de sus HH.·. predecesores y que dejarán las huellas necesarias para que los nuevos caminantes puedan cumplir con sus TTrab.·. en el futuro.